martes, 15 de enero de 2013

El día 1o de diciembre, en las inmediaciones de San Lázaro, entre el antiguo palacio negro de Lecumberri, donde el viejo régimen concentraba a los presos políticos, y el actual Palacio Legislativo, donde se concentran hoy los diputados federales; se registró una batalla entre el pueblo trabajador, sus organizaciones y su juventud en contra de las fuerzas del Estado.

 Evento histórico que nos hemos atrevido a llamar “la Batalla de San Lázaro” y que no cuenta con precedente alguno.

Propios y extraños se han cansado de hacer juicios de valor poniendo por encima la intervención de provocadores, poniendo el acento en la represión y en la aprehensión de cientos de ciudadanos que fueron víctimas de las circunstancias, de la injusticia y de la impericia del Gobierno del Distrito Federal y su corrupta fuerza policiaca.

Las asambleas y las organizaciones que formamos parte del Frente Unido Revolucionario negamos categóricamente los epítetos que se han publicado de manera irresponsable, sin conocer los hechos y procesos, o negando en complicidad con la reacción, que han calificado la Batalla de San Lázaro, y a los que participamos de ella, como una provocación, limitando de esta forma la comprensión de la participación de un sector del pueblo trabajador en una exitosa jornada de protesta y repudio abierto al gobierno fraudulento de EPN.

El primero de diciembre culminó el acuerdo que hicieron más de 600 organizaciones en la Convención Nacional Contra la Imposición celebrada en San salvador Atenco el 13 y 14 de Julio de este año, y en el Congreso Social hacia un Nuevo Constituyente celebrado en San Luis Potosí en las mismas fechas. Acuerdo ratificado en la II Convención Nacional Contra la Imposición reunida en Oaxaca el 22 y 23 de septiembre, que sostenía la necesidad de hacer sendos cercos a la Cámara de diputados el 1º de septiembre y el 1º de diciembre, y poner sobre la mesa del debate nacional, la protesta y el descontento de nuestro pueblo trabajador por la infame imposición de la que fue testigo, en los comicios federales de julio de 2012.

La jornada de lucha pasó por asambleas del M#132 tanto estudiantiles como populares, como parte de un fuerte debate que le da vida a nuestro movimiento actual, y en el cual las definiciones políticas y los planes de acción están sujetos a los acuerdos más amplios, pero pasan, en su cumplimiento por la ratificación de las diversas asambleas en el ejercicio de su autonomía. Por esto último no admitimos, en ninguna circunstancia que se tache de provocadores a los compañeros y compañeras, organizaciones y colectivos, que expusieron su vida en esta pelea ejemplar, que logró su objetivo; dejar explícitamente claro para el mundo que en México no hay presidente.

Tampoco negaremos que el régimen hizo uso de los tradicionales métodos de disuasión de la protesta social, los verdaderos provocadores que se coluden con las fuerzas oficiales del Estado, los que están pagados y que usaron guantes negros hoy , así como los usaron blancos en el 68, los halcones y porros, están grabados por diferentes cámaras, sabemos que ellos operan en las movilizaciones populares para justificar la represión, los vimos en esta ocasión y debemos ser claros al decir que jugaron un papel totalmente gris y secundario.

Una vez culminada la acción de cerco, protesta y acción contra las fuerzas que resguardaban el palacio negro de San Lázaro, la movilización se dispuso al arribo del Zócalo capitalino, en el trayecto accionó, como en todo momento, la obra de los provocadores que motivaron la intervención represiva y torpe del Gobierno de la Ciudad de México, replegando a golpes y gases lacrimógenos a los manifestantes hacia Eje Central, Juárez, alameda central y finalmente hasta el Monumento a la Revolución.

Ahora sabemos que se dio la orden, después de varias horas de refriega y de no lograr detener a nadie, de capturar a quien pasara, como dijera don Porfiro, “en caliente”. La verdad es que la lucha cuerpo a cuerpo que se registró en las inmediaciones del Palacio de Bellas Artes no fue de manifestantes aislados, una fuerte cantidad de personas, voluntades anónimas pertenecientes a nuestro pueblo, se involucró ejemplarmente en la pelea al ver la desigual lucha de la juventud contra la policía.

Cabe hacer un reconocimiento especial a la barricada del Barrio Bravo de Tepito, un obstáculo a la represión de ese momento, construido por vendedores ambulantes y proletarios de las calles, niños y mujeres que saben que las causas justas caminan con los de abajo, como ellos saben ver la verdad de la miseria, han visto ahora la verdad de la revolución y la justicia, han participado hombro con hombro y se han solidarizado con las complejas tareas que están por venir. Esto es muy difícil de entender por la intelectualidad anquilosada acostumbrada a los “premios literarios, periodísticos” y los fraudes electorales.

Ahora exigimos la liberación de los 14 presos y la derogación del artículo 362 del código penal del Distrito Federal, porque si bien no podemos negar nuestra activa participación en la lucha frontal contra el régimen fascista de Peña, menos aún podemos permitirnos dar pasos atrás en la consolidación de los derechos y las libertades democráticas que nuestro pueblo ha ganado en esta ciudad, donde no se le ha regalado nada a nadie, y menos en cuanto a la construcción de la vida democrática y libertaria hacia la que queremos caminar.

Nuestro país está plagado de injusticias profundas, a los 30 años de privatizaciones y despojos se han integrado 12 años de impunidad, corrupción, feminicidios, asesinatos en masa y fraudes electorales. La vida económica del país se ha visto trastornada por la venta pedazo a pedazo de PEMEX y la destrucción de la empresa para estatal Luz y Fuerza del Centro, por la persecución y encarcelamiento de los trabajadores mineros y por la desaparición de empresas aeronáuticas nacionales. Los derechos y la cultura indígena nunca se han respetado y los derechos de los proletarios simplemente han sido borrados con la reforma laboral, la educación pública ha sido desestructurada y privatizada hasta puntos ridículos y la soberanía nacional está subastada en los Tratados de Libre Comercio, al grado de no existir más.

La situación actual de crisis es abonada por dos fraudes electorales consecutivos, uno nos ha costado cerca de 80,000 muertes, el otro no lo vamos a permitir.

Ejército 5antuarista de Liberación Nacional, Acampada Revolución #132, Frente Inter brigadista #yo soy 132, Frente Oriente yo soy #132, Asamblea Popular Santa Cruz Meyehualco, Unión de la Juventud Revolucionaria de México, La resistencia, Brigada TlahuacIztapalápa, Consejo Estudiantil de Lucha-Universidad Autónoma de la Ciudad de México, 132 Arquitectura, Partido Comunista de México (marxista-leninista), Frente Popular Revolucionario.

¡Libertad a los 14!
¡Derogación del artículo 362!
¡Castigo a los responsables!
¡Renuncia de Osorio Chong!
¡Si no hacemos arder a los neoliberales, quien iluminará esta oscuridad!

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