lunes, 4 de febrero de 2013

Ya nos encontramos a inicios del semestre en la Universidad Autónoma Chapingo, un semestre aparentemente como cualquier otro. Sin embargo, las cosas no son así de sencillas puesto que a nivel nacional se encuentra un sin fin de luchas que nos involucran a los estudiantes. Ya, en pasados días, la CNTE, el SME y otras organizaciones hicieron presencia ante la cámara de diputados debido a que el actual gobierno neoliberal tiene propuestas de reformas que no solo nos priva de derechos sino que también crean una educación elitista y exclusiva de las clases dominantes. Tal es la reforma educativa que si bien quiere aplicarse en las instituciones de la SEP, en Chapingo tendrá graves repercusiones. Por otro lado está la reforma laboral, la cual nos afecta como estudiantes ya que somos la reserva futura de la clase trabajadora. Debido a que nos encontrábamos en vacaciones, hemos podido dar muy poca cobertura estas luchas pero entonces ¿Cuál es nuestro deber? Es el de analizar afondo estas reformas y las propuestas en el tan mencionado pacto por México, que vienen impulsándose ya desde inicios del gobierno de Fox y culminan o podemos ver más materializadas en este último sexenio y en segundo lugar la labor de informar y organizar todos los compañeros para que asumamos nuestro papel que nos corresponde como clase y seamos capaces de elevar nuestras formas de lucha.

Con respecto a la reforma laboral. Ya desde hace años se tiene el intento, a nivel internacional, de implantar una serie de reformas estructurales en todos y cada uno de los países con el fin de hacer un retroceso a los derechos conquistados por diversas luchas en el sector laboral. Sin embargo, pese a quien le pese, México en la constitución se tiene una de las consignas más avanzadas ganadas en las luchas pasadas, donde se mencionan como garantía: la jornada máxima laboral, el derecho a la salud, vivienda, al pago justo como artículos principales por encima de toda ley que puede emitir la misma Cámara de Diputados o tratado internacional. En la actual reforma, no sólo se quiere desaparecer la jornada máxima de trabajo, pues al implementar el outsourcing también se está tratando de desaparecer la forma de contrato colectivo, y la forma de organización sindical, que ha puesto a México dentro de los principales países en cuanto a derechos humanos y democráticos. Expliquemos brevemente cómo funciona el esquema de subcontratación. Algo que es presentado como un beneficio, que permite flexibilizar nuestras capacidades y tiempos al ofrecer nuestra mano de obra en diferentes empresas, y que aparentemente nos permite incrementar de forma exponencial nuestros ingresos, es en realidad todo lo contrario. Ya Marx menciona que históricamente el capitalista ha intentado aumentar la cuota de plusvalía, ya sea alargando la jornada laboral de 10, 12, 14 hrs, o reduciendo al máximo el tiempo de descansos a través de la de los esquemas de producción en serie y de la tecnología. Pareciera que al intentar reducir la jornada laboral de 8 a una hora, no es posible aumentar la jornada laboral. Sin embargo, al tener un subempleo, de una hora, con salarios marginales, cabe la posibilidad de tener 8, 10 y hasta más empleos con tal de ganar al menos, lo que la jornada máxima de 8 horas ofrecía. Pero ¿entonces no obtenemos más dinero al maximizar nuestras capacidades? No. Ya que sumada a esta reforma, está el proyecto del seguro popular, de la privatización educativa, la energía eléctrica, los famosos gasolinazos entre otros ataques contra la población.

La reforma laboral ya es aplicada en las áreas metropolitanas, de forma irregular y fraudulenta, en aquellas agentes de servicios como limpieza, seguridad privada, ventas, entre otras. Sin embargo al aplicar esta reforma a partir del 14 enero, fecha como límite para la procedencia del amparo legal en el Estado de derecho burgués; se aplica también un retroceso de niveles históricos que culminará solamente en una oleada de agitación en el pueblo. Y es que no es que sea un capricho que miles o inclusive millones de personas tan sólo en este mes se hallan amparado ante el tribunal superior de justicia buscando como lucha legal la inaplicación de esta metida que jamás fue consultada dentro de polémicas en el mismo Congreso legislativo, y que se empiecen a manifestar por todos los medios posibles.

Con respecto a la reforma educativa.Analicemos brevemente como se vende la actual reforma educativa. La reforma educativa eleva la calidad de la educación pública y respeta los derechos de los maestros, así mismo asegura que la autonomía de gestión facilitará que los recursos públicos lleguen a las escuelas y sean eficazmente utilizados, garantizando la gratuidad de la educación pública. ¿Pero será cierto esto que prometen al pueblo? ¿Acaso los maestros están equivocados y solo protegen una cúpulade poder dentro de la SNTE? Falso, en primer lugar, la supuesta calidad de la educación se basa en los estándares internacionales que son únicamente diseñados con fines de hacer mano de obra calificada barata, como podemos ver en la India, Brasil, o inclusive China. Está calidad de la educación no respeta los derechos laborales de los maestros, poniéndolos en un esquema de competencia y de “supervivencia del más apto” siendo la entrada a la privatización de la ya muy golpeada educación pública. Y es que como ampliación de las teorías Spencerianas, táctica racista y fascista de la oligarquía, la educación pública solo será pública para aquellos que puedan pagarla. Ya que, al no cumplir la mayoría de escuelas del gobierno los parámetros estandarizados, se verá obligado el Estado a concesionar a la iniciativa privada quien, no solo cumple dichos parámetros, sino que crea hasta nuevos. Esto se ve solo reafirmado con la supuesta autonomía de gestión, dicho en otras palabras, la desobligación del Estado en cuanto a inversión en este rubro. La cúpula creada en el seno del SNTE no solo es históricamente de los brazos más fuertes del aparato derechista, sino que es también la punta de lanza de estas reformas. En un doble discurso, es la dirección del mismo sindicato quien desea extender la reforma laboral en materia educativa, y desaparecer paulatinamente las funciones gremiales. En Chapingo, podemos ver como las reformas de las ANUIES, precedente de trabajo fielmente aplicado, han intentado desde la desaparición de las ciencias sociales dentro de los planes de estudio, hasta la implantación del esquema de acreditación y competitividad. No es de sorprendernos que dentro de poco, intenten cobrar el ingreso a la universidad poniendo un sin fin de esquemas como el supuesto “pago de examen de admisión”, ni que para llevarla al primer mundo se tenga que cambiar la preparatoria agrícola a preparatoria técnica o que en una oleada de cierres institucionales sea desaparecida en conjunto con las normales rurales, como en su tiempo les sucedió a las preparatorias populares.

¡Por la defensa del proletariado y rumbo a su emancipación, todos unidos a la lucha!
¡No a la privatización de la Educación!

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