lunes, 12 de mayo de 2014

Desde la huelga de la UACM contra la imposición del Orozquismo, gran parte de la comunidad universitaria se introdujo en el movimiento social de nuestro país, como el movimiento magisterial de la CNTE contra la reaccionaria reforma educativa. El magisterio también a trascendido su lucha de carácter meramente sectorial avanzando hacia la lucha política contra la represión, el proceso de fascistización y todas las reformas estructurales. La comunidad universitaria logro en su momento comprender la importancia de esa otra lucha que no era interna, pero tampoco ajena, así lo demostró en la marcha del 2 de octubre del 2013 donde se hizo notar numérica y combativamente la participación de la UACM, cuando el 13 de septiembre el Estado fascista desalojó el plantón del magisterio, y la UACM respondió solidarizándose en el paro nacional de 48hrs. Es en ese contexto de la lucha de clases, que la elevación de la conciencia avanzó y se reflejo en la práctica entre las masas estudiantiles.

La conciencia de clase también se expresa y desarrolla en la lucha social, es la misma que dentro de toda universidad y escenario de la sociedad, las autoridades y todos los órganos gubernamentales burgueses, luchan rapazmente por aniquilar mediante toda clase de artimañas, ejemplos de las mismas, hay de sobra. Como el actuar del III Consejo Universitario (donde un sector más hábil, pero igualmente reaccionario al de Orozco se ha posicionado) respecto del Congreso General Universitario de la UACM que debiera ser la “máxima instancia política de la comunidad” de carácter amplio, plural y democrático, es decir, donde la comunidad sea integrada a sus discusiones y vierta todo tipo de propuestas y problemas que deben ser el timón, la brújula que le diga a la administración y al propio Consejo Universitario que resolver. Sin embargo, este III máximo órgano de gobierno universitario, ha optado por convocar e ir desahogando de manera velada, casi clandestina el Congreso y toda cuestión legislativa, y avanzar como instancia omnipotente alejada de la comunidad a la que “se debe” en la modificación y ampliación de las normatividades que regularan la universidad y determinaran a mediano a y largo plazo el modelo educativo de la UACM que corre el riesgo de perder los caracteres más progresistas con los que emano.

Las mismas artimañas son utilizadas por el Estado burgués que llama desde sus instancias gubernamentales a los dichosos 11 “notables” para estipular la constitución que legislará a todo el D.F. cuando se le reconozca como el Estado 32. Mediante este pequeño grupo el gobierno local pretende jactarse la boca de inventar formalmente las soluciones de los problemas fundamentales que aquejan a las mayorías de esta ciudad, pero que en la vía de los hechos, mediante este proceso intentan legitimar y fortalecer las reformas estructurales que hoy hunden más en la miseria, la marginación y la explotación a las mayorías trabajadoras y populares de la ciudad y del país. Así mismo han pretendido el III CU desahogar el Congreso General Universitario, mediante reuniones de un pequeño grupo que han llamado “Comisiones unidas” completamente aisladas del conjunto de la comunidad universitaria, y desde su “notable representatividad y capacidad inventiva”, imponer las normas de convivencia, los estatutos normativos de estudiantes, trabajadores académicos, que se encaminan a ser coercitivos para cualquier acción con tinte critica al institucionalismo neoliberal, que sea considerado “delito grave” por el CU que ahora pretende dotarse de atribuciones de tribunal universitario que criminalizarán el activismo estudiantil, que ha participado de manera importante tanto en la huelga como en la lucha social de otros movimientos.

Por ello creemos que el mejor trabajo y la responsabilidad del actual rector en la universidad es no permitir el ingreso del Centro Nacional de Evaluación; no permitir la existencia de cuotas para cualquier trámite, que los planes y programas de estudio mantengan los criterios críticos, científicos y humanísticos; defienda y promueva las libertades democráticas, la libertad de expresión y organización; que esté dispuesto a llamar a la movilización a la comunidad universitaria para exigir el presupuesto que la universidad pública y gratuita merece; que fortalezca las iniciativas que hacen esfuerzos por organizar el Consejo General de representantes del sector estudiantil, que debe ser la síntesis organizativa de lo que reflejaron las consultas en los cinco planteles desde las cuales la base estudiantil definió quien sería el nuevo rector, y el CU sólo formalizó el sentir del sector estudiantil.

Por último, tanto el Dr. Hugo Aboites como la base estudiantil, debemos tener claro que mediante la movilización proletaria y popular nació nuestra UACM, que con asamblea universitaria acordamos la primer huelga en la historia de la UACM, que elevando las formas de lucha y organización logramos instalar el III Consejo Universitario electo por la comunidad y destituir a Esther Orozco; que el que Hugo Aboites sea rector fue decisión de la base estudiantil reflejada en la consulta; y que cualquier definición que determine el rumbo académico, administrativo, político, económico, social de la UACM necesariamente debe pasar por la consulta y resolución de los estudiantes.

¡Todo el poder a las Asambleas!
¡Por un Consejo General de Representantes estudiantil!
¡Por una comunidad organizada, crítica, científica y humanística!
Por que “nada humano me es ajeno”

Comité de Lucha UJRM-UACM-SLT.

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